Nunca pensé (lo sabes)
dejarme devorar por el Silencio,
derretirle las alas al Olvido,
derribar las suelas del Abismo.
Siempre piensas (lo sé)
que consumo la orilla del sueño,
que conduzco la sed sin tus huesos,
que corrompo las gracias de tu estela.
¿Cuándo vendrá la coincidencia cotidiana,
la reconquista transparente,
la medianoche en la vía?
18XII08
FCH
Mostrando las entradas con la etiqueta El abismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta El abismo. Mostrar todas las entradas
domingo, enero 11, 2009
viernes, junio 13, 2008
To Do
Siempre supe ser
alguna especie de error,
un orgasmo pueril
con destino al Olvido,
un hermano menor
con el mayor de los sentidos,
la oveja negra
que merece la pena,
el siervo de un dios inaudito,
el hijo mimado
por el abandono.
Un error sin faltas quise ser,
con mis acentos en perfecto orden cronológico.
Evité (en lo posible)
esas sinalefas cimarronas
sin cesura, con un
buenos días predispuesto
y sin motivos.
Sólo quisiera volverme
sangre silente,
editar el peso edipista
y volverme gramática
sin subjuntivos
ni cartapacios hambrientos,
llegar sonriendo
al abismo,
completar
alguna especie de error,
un orgasmo pueril
con destino al Olvido,
un hermano menor
con el mayor de los sentidos,
la oveja negra
que merece la pena,
el siervo de un dios inaudito,
el hijo mimado
por el abandono.
Un error sin faltas quise ser,
con mis acentos en perfecto orden cronológico.
Evité (en lo posible)
esas sinalefas cimarronas
sin cesura, con un
buenos días predispuesto
y sin motivos.
Sólo quisiera volverme
sangre silente,
editar el peso edipista
y volverme gramática
sin subjuntivos
ni cartapacios hambrientos,
llegar sonriendo
al abismo,
completar
-POR FIN-
al Olvido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



